(Manual no autorizado para sobrevivir a la selva digital a los 35)
Cita 1: El médico que quería una esposa alta
Doctor. Profesional. Buena conversación por chat, algo interesante………. Yo pensé: estabilidad, bata blanca, futuro saludable………vamos con fe!
Llegué a la cita……… me mira de arriba abajo……. nos saludamos con un beso
Y su primera frase fue:
“No eres tan alta.”
Perdón… ¿hola?
Luego remata: “Eres bonita pero ………..yo quiero una esposa alta.”
eso me desconcertó un poco, pero dije … .vamos dale un chance, fácil son los nervios…..pero su cara de subtítulos me empezó a desconcertar……dato……… .curioso es que él no era alto………ay! solo un poco exigente o creo tenia ganas de mejorar sus genes….. Y tenía esa cara de buena gente que uno respeta… hasta que habla de más.
En ese instante algo dentro de mí dijo: next.
La cita duró diez minutos.
Porque puedo tolerar muchas cosas, pero no que un feo con complejo de NBA me diga chata.
Me fui con dignidad, tacos firmes y autoestima intacta.
Cita 2: El chico de la mano húmeda
Era un dia jueves de invierno y habíamos agendado vernos después de varios meses de buena conversación, risas y anécdotas…..nuestra cita para las 7pm, llegue 7.05pm…pero El……….Llegó antes que yo. Punto a favor.
Me dio la mano… mojada. Sudor existencial…….. hice como si nada pasara porque asumi los nervios del momento……..
Me regaló chocolates. Fue atento. Educado. Tierno.
Demasiado tierno.
Era tan soft que sentí que si hablaba fuerte se iba a desmayar.
Tenía manías con la servilleta, con la cuchara, con el orden del azúcar. Y lo peor: aún hablaba de su ex con esa mirada nostálgica de playlist triste.
Yo no compito con fantasmas.
Así que me comí los chocolates y me fui con cariño, pero sin química.
Cita 3: El holandés perfecto… en teoría
Alto. Guapo. Europeo. Atento.
Reservó un lugar con velas, rosas, luz tenue y piano en vivo.
Parecía una escena final de película romántica….. en donde yo! era la protagonista
Por un segundo casi me vi de blanco……..sorry por la intensidad!!!
todo marchaba tan bien…..tan lindo… la cena…la musica….la compañia……ashhhhhhhh….mil suspiros!………..Hasta que me tocó la pierna…… y su mano casi llega al tesorito, y al mismo tiempo……..me dio un beso tan exagerado que casi me desconfigura el equilibrio.
Lo frené.
Le dije, tranquilo, todo bien, pero más despacio.
Duró tres segundos.
Volvió con la misma intensidad.
Lo hizo cuatro veces más.
No era pasión, era urgencia.
Y yo no soy comida rápida.
Me levanté, sonreí y me fui. Porque romántico sí, desesperado no.
Cita 4: El empresario interesante… con expansión demográfica
Maduro. Elegante. Conversación inteligente. Viajes, negocios, experiencias.
Divorciado. Una hija…..en teoria
La estábamos pasando tan bien que íbamos por la segunda botella de vino. Yo ya estaba algo entusiasmada…… .no me vi de blanco…… .pero si de la mano de alguien como el……
Recibe un mensaje.
“Es mi ex, la mamá de mi hija.”
Ok. Todo normal…….seguimos conversando contándonos un poco de todo, pasándola genial
Luego entra una llamada.
Se disculpa. Regresa.
“Es la mamá de mis hijos.”
¿Hijos?
Mi radar se activó.
Seguimos conversando. Me roba un beso de esos que te desordenan el alma. Y yo, estratégicamente…………, pregunto:
“cuantos hijos tienes?”
Sonríe.
“Varios.”
Procede a enumerar seis nombres.
Seis hijos.
Cuatro ex.
El vino se evaporó en mi organismo.
En ese momento entendí que no estaba frente a un hombre estable. Estaba frente a un proyecto demográfico.
Terminé la copa. Terminé la cita. Terminé la ilusión.
Cita 5: El rubio inesperado
Esta historia fue diferente.
Un viernes salí con mis amigas. Nuestro bar de siempre. Yo en la barra, feliz, libre.
en le mismo local yo setia la mirada de un chico lindo, una y otra vez……hasta que Se acerca todo el … .tan rubio, guapo, con acento extranjero.
Dice mi nombre.
Saca su teléfono. Me muestra nuestro chat de WhatsApp.
“Dejaste de escribirme.”……..Ups!!!!………….. tengo memoria selectiva cuando algo pierde mi interés……..
Él estaba con una chica………ella muy atenta a él, nos miraba……sabía que algo estaba pasando…………… Yo, naturalmente sarcástica, le dije:
“Tu novia.”
Sonrió. “Solo una amiga.”
Toda la noche me escribió…………buscando captar mi atención………. Hasta que dijo: “Quiero verte…… .quiero que podamos conversar y conocerte mas……”
Y nos vimos al día siguiente.
Fue una cita linda. De esas donde eres tú. Sin actuación. Sin filtros. Sin estrategia.
Pasaron meses. Seguimos viéndonos. Risas, planes improvisados, complicidad.
Hasta que su contrato laboral venció.
Y con él, nuestro amor temporal.
Y Tinder aún no está listo para esta intensidad.


